miércoles, 8 de octubre de 2008
EL SENTIDO DE SER ELEGIDOS
De nada sirve intentar seguir a nuestro corazón si no creemos que desde el principio de los tiempos Dios nos ha elegido. Necesitaba de alguien con tus cualidades para hacerse presente en la Historia durante un período de tiempo determinado. Antes de crearte decidió hacerlo convencido de que alguien con tus cualidades haría mejorar el mundo. Pensó que con la contribución de tu vida la Tierra sería un lugar más bello, más bueno y más libre. Y entonces te dio la vida. Este es nuestro origen, esta es nuestra verdadera naturaleza. Sucede a veces que arrinconamos esas cualidades con las que hemos sido creados, les damos la espalda porque no están de moda o porque no resultan atractivas en el mundo en que vivimos. Estamos renunciando a nosotros mismos y eso es terrible. En nuestro afán por ser aceptados en este mundo caótico somos capaces de renunciar a nuestra esencia y ¿vale la pena? ¿qué recibimos a cambio? A veces somos como nuestro jefe espera que seamos, como nuestros amigos esperan que seamos, como nuestra familia espera que seamos... y mientras tanto vamos arrinconando nuestra verdadera identidad, nuestro yo más profundo mientras llegamos a ocultar nuestras verdaderas cualidades. Renunciando a nosotros mismos estamos renunciando a la misión para la que fuimos creados, al verdadero sentido de nuestra existencia: encontrarnos en el fondo de nuestro corazón con nosotros mismos y con quien nos creó.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario