lunes, 29 de junio de 2009

SE RESSOURCER

He aprendido una palabra nueva en francés:

"se ressourcer"

No tiene una traducción fácil en castellano. Todo lo que he encontrado es esto: "volver a las fuentes, a los valores fundamentales para retomar las fuerzas morales, místicas"

Me ha parecido una palabra preciosa. "Se ressourcer" sería algo así como volver a las raices profundas para fortalecerse, regenerarse. Es como volver a casa a descansar. Tiene todo el sentido de hacer un alto en el camino pero no simplemente para retomar fuerzas y continuar sino más bien para alimentarnos con verdadera comida y saciar nuestra sed con verdadera bebida y, habiendo adquirido fuerzas nuevas, replantearnoslo todo, replantearnos el propio camino, si merece la pena continuar o volver atrás o tomar otra dirección.

"Se ressourcer" es acudir a las fuentes olvidadas, las fuentes de siempre. Esto implica también de algún modo reencontrarse consigo mismo, ahí dentro en lo más profundo y autoregenerarse con las propias fuerzas que uno mismo posee. "Se ressourcer" es volver al centro de uno mismo, es volver a Dios.

viernes, 26 de junio de 2009

COMO CORTAR UN NUDO

"¿Y cómo hay que orar?
Orar es decir “Señor, que vea”, “Señor, cúrame”, y orar es también no decir nada.
Oró el paralítico que suplicó curación y oró el leproso que volvió para dar gracias.
Orar es decir “Apártate de mí, Señor, que soy un pecador” y orar es también decir “Aunque todos te abandonen, Señor, yo nunca lo haré”.
Pedro era así. Cada uno ora como es. Se supone que la oración debe ser humilde, confiada, amorosa, contrita, etc., pero ante todo y sobre todo la oración tiene que ser sincera.
Orar es contemplar detenidamente un objeto.Orar es prescindir de todo objeto, imagen y especie creada.

Orar ¿es fácil o difícil?
Orar es como hacer un crucigrama. Las letras que van en vertical reducen mi capacidad para encontrar las palabras horizontales, pero al mismo tiempo me dan una pista, estimulan mi inventiva. Algo parecido ocurre con la rima de un verso, que a la vez descarta unas ideas y suscita otras. Pues lo mismo sucede con esos pensamientos extraños que surgen inoportunamente mientras uno está orando: se trataría de convertir las distracciones en tema de oración.

¿Qué hay que hacer para orar?
Orar es lo que hizo María en Betania, quedarse quieta a los pies del Maestro. Orar es también lo que hizo Marta, quejarse al Maestro de la pasividad de su hermana.
Orar es decir “No tienen vino” y orar es llenar de agua las tinajas y esperar.
Las formas de orar son infinitas. Las de no orar, muchas menos.
Beatriz tiene cuatro años. Ha entrado en la capilla y ha permanecido durante dos minutos totalmente inmóvil mirando al sagrario. ¿Qué ha ocurrido en esos minutos entre Dios y ella?
Orar es una manera de vivir. Vivir es una manera de orar.
Orar es hablar con Dios y orar es también callar en su presencia.
Orar es escuchar a Dios y orar es también aguantar su silencio un día y otro, indefinidamente.

Orar ¿es fácil o difícil?
Orar puede ser tan difícil como desatar un nudo. Y puede ser tan fácil como cortar un nudo."

(José María Cabodevilla)

UNA RELACIÓN SINCERA

¿Por qué se esconde Dios en nuestro corazón? ¿por qué en nuestro corazón? ¿por qué es necesario emprender un camino interior, a veces tan duro! para llegar a Él? Creo que el encuentro pleno con Dios no puede llegar si no nos hemos enfrentado antes a nosotros mismos. No podemos vivir en plena comunión con Dios si antes no nos hemos visto como realmente somos. No hace falta juzgarse ni ser perfectos, hace falta simplemente reconocer la verdad. Es la única exigencia que Dios nos impone, y es que sólo así podremos alcanzar una relación sincera con Él.

jueves, 25 de junio de 2009

"¿Quieres huir de Dios?...huye a Dios!"

(San Agustín)

ORAR

Orar no es otra cosa que encontrarte con Dios en tu corazón. Le podemos dar la vuelta: la oración es el medio para encontrarse con Dios en tu corazón. Para facilitar ese encuentro debemos estar predispuestos a ello, debemos tener el corazón abierto, preparado para acoger a Dios. La meditación, la oración contemplativa, los cantos..., cualquiera que sea el medio que elijamos para orar no debemos olvidar que el fin último es llegar a nuestro corazón, el centro el el cual trascurre el encuentro con Dios.
“Conocemos a Dios y decidimos conocerle, pero ¿le conocemos con el corazón? ¿Nos dejamos a nosotros mismos acercarnos a Él, dejarnos que Él se acerque a nosotros? ¿Dejamos espacio a la intuición de su presencia en el silencio? Sólo así podremos ser capaces de prescindir de los ídolos en nuestra vida; sólo así seremos capaces de sentir a Dios como el único sentido, como el Único a quien adorar, como el ÚNICO SEÑOR. No es una cuestión de esfuerzo humano. Únicamente tenemos que dejarnos tocar el corazón, las entrañas. Cuando alguien conoce “allí” al Señor ya no hay marcha atrás. Ya ha gustado de lo único que da plenitud a su ser.
En el encuentro con Jesús, el resucitado, está la fuente de nuestra fe, de donde surge la fuerza para predicar, para estar junto a los que sufren, para amarnos unos a otros.
Abramos el corazón. Que lejos de ser una frase típica, sea un deseo profundo. Pidamos desde lo hondo de nuestro ser RECONOCER A JESÚS, el Resucitado como el Salvador de nuestra vida. Deseemos profundamente ir por los caminos de sus mandatos, y abandonar en la oración todo aquello que no comprendemos y nos aleja de Él.” (oración de Taizé, Madrid 12 de junio de 2009)

martes, 16 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

DADOR DE VIDA

Sólo le pido a Dios... empaparme en su espíritu. Su espíritu es mi motor, es mi fuerza, es mi vida... "Señor y dador de vida". Dador de vida! No hay otra fuente de vida verdadera, no es que sea "una más", es que no existe otra! Todo mi esfuerzo y mi energía deben concentrarse en beber de esa fuente. Ni la muerte ni la enfermedad tendrán ya ningún poder sobre mí y los desengaños amorosos me harán reir, el miedo al futuro desaparecerá puesto que ya no habrá futuro, la realidad es que sólo habrá presente. Los problemas seguirán pero sólo importará afrontarlos con su espíritu. No anhelaré una vida tranquila y segura, una vida burguesa y ordenada. No rezaré para que el equilibrio de pesos y medidas de mi vida se mantenga estable y no se descompense, no! Rezaré para que, venga lo que venga, yo lo afronte lleno de su espíritu. Es lo único que busco y por eso creo en él, en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida.

jueves, 4 de junio de 2009

miércoles, 3 de junio de 2009

TOMBER



"A la porte côté seuil A la porte côté seuil
Et tous ces deuils que l'on transporte Et tous ces deuils que l'on transporte
Toutes ces fleurs, Toutes ces fleurs,
Toutes ces couronnes Toutes ces couronnes
Je n'ai plus peur de personne Je n'ai plus peur de personne"

UNA OPCIÓN RADICAL

Cristo es un aliado radical que se nos ha dado absolutamente. Hasta la muerte. Su vida, su muerte y su resurrección fueron necesarias para que entendiéramos hasta qué punto somos grandes, pues tanto esta vida como la muerte han dejado de tener poder sobre nosotros. Los abatares de esta vida ya no importan pues somos más grandes que ellos. El terror a la muerte ha desaparecido, pues la muerte ya no es el final. Cristo nos ha demostrado hasta qué punto compartimos el poder del propio Dios, su amor, su dignidad. Es necesario volver a Cristo: leerle, entenderle, meditarlo, contemplarlo, interiorizar su mensaje y vivirlo... en Él están todas las claves, todas las respuestas. Un padre, un hermano, un amigo, un maestro... un "Dios con nosotros".