No es verdad. Tenemos que estar siempre alertas porque no es verdad. NO ES VERDAD. Todos los días y a todas horas somos bombardeados con mensajes que no son verdad. Aunque aun no me lo crea no necesito esa colonia para ser atractivo porque no necesito ser más atractivo así que no es verdad. Aunque aun no me lo crea no necesito organizar la gran fiesta para medir mi grado de popularidad porque no necesito ser popular así que no es verdad. Aunque aun no me lo crea no necesito vestirme de las mejores marcas para que la gente se fije en mí porque no necesito que nadie se fije en mí así que no es verdad. No necesito salir todas las noches, estar moreno en verano, sentarme en la mejor mesa de un restaurante caro con la mejor chica... No lo necesito así que no es verdad. Todas las satisfacciones que nos puede producir todo eso existen ya en nuestro interior elevadas a la quinta potencia. Nos dicen que hay que buscar fuera, viajar más lejos, vestir más caro, vivir en la zona más elegante y rodearse de las amistades más influyentes. No es verdad. "¿Para qué voy a comerme en la calle una hamburguesa si en mi casa me espera un festín?" La frase es de Paul Newman. Le damos a nuestro corazón comida basura, a veces incluso disfrazada de las cosas más exquisitas. Nos sentimos bien momentáneamente porque hemos satisfecho un vacío en un momento dado cuando el verdadero abismo está en nuestro corazón, que sigue buscando a Dios. Uno puede estar permanentemente de una satisfacción vana a otra satisfacción vana y así pasarse el resto de su vida. Incluso las obras de caridad pueden convertirse en una satisfacción vana. Llega el pequeño cargo de conciencia, damos una limosna o incluso dedicamos parte de nuestro tiempo a alquien que lo necesita y momentáneamente ese cargo de conciencia desaparece y nos volvemos a encontrar bien. YO me he sentido mal y YO lo he resuelto con mi pequeña satisfacción. Todo empieza y termina en mí, lo cual no deja de ser una forma de egoísmo, de mejor gusto en este caso pero egoísmo al fin y al cabo.
Por eso...si dedico mi tiempo a los demás lo haré porque yo quiera y así lo elija y no porque me vaya a sentir bien o mal. Si salgo con la chica más guapa y vivo en la casa más grande será porque yo quiera y así lo elija y no porque necesite presumir.
Si pienso que voy a encontrar una satisfacción duradera o ser verdaderamente feliz sin escuchar a mi corazón, sin filtrar todos los mensajes que me dicen cómo tengo que hablar, cómo tengo que vestir y dónde tengo que vivir entonces estaré condenado a una vida sin un sentido verdadero porque estaré conduciendo un Ferrari sin pasar de cuarta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario