lunes, 20 de abril de 2009
EL ALMA ABURGUESADA
Creo que uno de los mayores males que puede sufrir una persona es el del aburguesamiento. Yo lo sufro aunque intento combatirlo. El aburguesamiento para mí no es vivir bien y tener una vida cómoda, lo que no tiene por qué ser negativo ¿qué hay de malo en tener una vida cómoda? El aburguesamiento es no poner en riesgo por nada del mundo esa vida cómoda, evitar absolutamente cualquier circunstancia, relación, proyecto... por digno y alto que sea, que pueda poner en peligro este status de comodidad. Cuántas veces asociamos nuestra "dignidad" a dicho status y nos creemos nuestra propia mentira. Es más cómodo. Y así vivimos. No obstante hay un abruguesamiento peor: el aburguesamiento del alma, que consiste en no buscar demasiados compromisos fuera de nuestro círculo cómodo y seguro, mirar para otro lado si es preciso e intentar no pensar demasiado. Es el resultado de justificar nuestro modo de vida, de pensar siempre que no soy yo la causa de los males de este mundo y de que al fin y al cabo yo ni robo ni mato. Y caminamos así sin pena ni gloria con el alma anestesiada. El resultado es que los valores entran en crisis pues no son ya el principio absoluto de nuestra vida; los procuraremos siempre proteger pero, ay! rezando para que no entren en conflicto con nuestro cómodo aburguesamiento.
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