lunes, 13 de julio de 2009
HAY MÍSTICA
La mística es el momento sublime del encuentro con Dios. Hay mística en el abrazo de un niño, si en él reconocemos la ternura de Dios. Hay mística en el consejo de un amigo, si en él reconocemos la sabiduría de Dios. Y en la belleza de la naturaleza, y en el cariñó incondicional de la familia también hay mística. Dios está siempre ahí y para hacerlo presente debemos encontrarnos con Él y hacerlo visible. Su vocación es darlo todo, llenarlo todo y hacerlo a través de nosotros. Habrá mística cuando nos contemplemos a nosotros mismos, cuando contemplemos a los demás como medio para encontrar a Dios. Y encontraremos a Dios cuando seamos capaces de reconocerlo con los ojos del corazón.
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