lunes, 20 de octubre de 2008
YO SOY
Yo soy. Así debería bastar. Estas dos palabras realmente no necesitan más adorno ni adjetivo pues ya contienen la maravilla de mi existencia como ser humano. Por desgracia parece que no bastan por sí solas. No basta el "yo soy", se requiere el "yo soy algo". Yo soy arquitecto. Yo soy ingeniero. Yo soy pintor. Yo soy padre. Yo soy madre. Es preciso encontrar una posición y un lugar en el mundo. Es preciso demostrar que he alcanzado la meta que me propuse, que disfruto de una posición que se me debe reconocer. Eso me permitirá mirar a los demás cara a cara. Estas son las reglas. Por ello tengo que trabajar duro y no me permitiré ser feliz hasta que lo alcance. Será terrible porque si al final de mis días no lo he logrado pensaré que habré fracasado y habré además decepcionado a los que creían en mí. "Yo soy elegante", "Yo soy guapo", incluso "Yo soy feliz", todo vale mientras sirva para que los demás me reconozcan y así tener un hueco preferente entre ellos. Por supuesto podré engañar y hacer como que soy lo que no soy, eso me ahorrará esfuerzos, aunque habrá que mantener la farsa. No importa, porque lo importante es ser reconocido. No pensaré en otra cosa, ni malgastaré mis energías en otro fin que no sea ese. No importa los medios que tenga que utilizar ni las personas a quienes pueda desatender..., sólo importa "ser algo". Estamos ciegos, no vemos, no nos damos cuenta! Otra vez más nos han engañado porque no necesito ser nadie ni nada para alcanzar la felicidad. No buscaré ni "ser" muchas cosas en mi vida ni no "ser" nada. Simplemente no es ese el frente en el que quiero luchar. Perseguiré fines y metas pero manteniéndome siempre consecuente con mi naturaleza de hijo de Dios. Me enfrentaré en mil guerras pero siempre siendo honesto conmigo mismo y en cada ocasión, como decía un místico, "me lanzaré al fragor de la batalla dejando mi corazón junto a los pies de loto de mi señor."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario